Mi casa no tenía suelo
Las paredes eran plástico y madera. Cada vez que llovía se inundaba.
Crecí en una favela de Río de Janeiro sabiendo exactamente lo que significa no tener nada.
Por eso sé mejor que nadie lo que significa tener algo.
Hace 26 años llegué a España casi por accidente. Iba a Inglaterra a aprender inglés.
Me quedé aquí.
Llevo más de 20 años vendiendo pisos. He visto de todo.
Muertos que vivían en Móstoles.
Presos que firmaban desde Alcalá Meco.
Familias que se rompían y familias que empezaban.
Cada piso que vendo es la historia de alguien. Y yo sé lo que cuesta construir una.
Si tienes un piso para vender, cuéntame tu historia. Yo me encargo del resto.